El país en el que las ovejas se comían a los hombres


Hace 500 años Thomas More escribió en su Utopía acerca de un lejano país en el que las ovejas se comían a los hombres. Esto sucedía porque en dicho país los campos, los bosques y los ríos -que durante siglos habían sido cuidados y habitados por comunidades de hombres y mujeres- les habían sido arrebatados y donde antes prosperaban comunidades humanas ahora tan solo vivían ovejas, inmensos ganados de ovejas criados para explotar su lana en la nueva economía industrial que empezaba a imponerse. Este proceso de cercamiento y expropiación de los comunes, de eso hablaba Moro, está lejos de haberse detenido. Aun a día de hoy quedan procomunes: el adn, el aire que respiramos, el agua que bebemos… de nosotros depende aprender de la historia y saber conservar lo que es de todos y no es de nadie. La educación, el pensamiento, la ciencia pueden y deben ser explorados como un procomún, como un bosque que entre todos cuidamos, en el que trabajamos, del que sacamos leña para los inviernos y al que vamos de paseo con nuestros hijos. Esa consideración del conocimiento como un procomún es una de las tareas que tenemos en UNED Abierta, el portal de educación abierta de la UNED.

Jordi Claramonte Arrufat director del Programa UNED Abierta, profesor del Máster en Derecho de la Cultura
Javier de la Cueva González-Cotera abogado y experto en Propiedad Intelectual